Una motivación que fue creciendo con el tiempo
Empecé a invertir porque quería conocer de cerca cómo se mueve el dinero, entender los mercados y sentir que podía ser dueño de una pequeña parte de empresas en las que creía. Pero también tenía una motivación de largo plazo: construir, a través de las inversiones, una segunda fuente de respaldo para mi futuro y complementar algún día mi pensión.
“No busco adivinar qué hará el mercado mañana. Busco construir una estrategia que pueda mantener durante muchos años.”
Mis primeros añosAl principio cometí errores por la emocionalidad y por no tener una verdadera cultura de inversión a largo plazo.
Lo que aprendíEl miedo y la euforia pueden cambiar una estrategia completa si no tengo claro por qué compré un activo.
Lo que hago hoySigo una estrategia, invierto de manera mensual y mantengo el rumbo sin intentar adivinar el mercado.
Mi enfoqueLargo plazo, diversificación, calidad de los activos y constancia. Sé que habrá años buenos y años malos.